lunes, 4 de octubre de 2010

Crean un microchip que separa y extrae células tumorales en sangre

Es más pequeño que una moneda de un dólar, pero es capaz de detectar, en una mínima muestra de sangre, la existencia de células tumorales circulantes en el cuerpo. Se trata de un microchip que sería útil para detectar metástasis de cáncer en fase temprana.

¿Cómo funciona? El microchip, que fue desarrollado en España, está hecho en plástico y cuenta con un canal central por donde circula la muestra de sangre. A través de ultrasonido separa las células cancerígenas de las sanas, distinguiéndolas por su densidad, y las aísla conservando todas sus propiedades para realizar posteriores estudios o análisis biomoleculares.

El instrumento, realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), destaca de otro tipo de tecnologías utilizadas en la detección de células cancerígenas por ser no invasivo, tal como explica la coordinadora de la investigación, Itzíar González:

“Es un método completamente no invasivo, ya que no hace falta introducir en la muestra de sangre ningún tipo de elemento externo, algo que sí exigen las tecnologías que normalmente se emplean para detectar células tumorales circulantes en sangre”.

En la actualidad la detección de células cancerígenas se realiza principalemente a través de biopsias de tejido, que resultan difíciles de aplicar en fases tempranas de la enfermedad, según explican desde CSIC. Y allí precisamente radica la importancia del microchip: permite detectar metástasis en fases tempranas, lo que redunda en una aumento de la efectividad de la terapia aplicada a los pacientes con cáncer.

domingo, 3 de octubre de 2010

Neurocirujanos crean técnica para quemar tumores cerebrales


Existe una nueva técnica para tratar tumores inoperables: quemarlos con un láser. Suena simple, pero en definitiva, eso es lo que hace el tratamiento. Eric Leuthardt y Ralph Dacey, de la Universidad de Washington, lo probaron el mes pasado con resultados positivos.

El procedimiento consiste en guiar un láser dentro del cerebro y al encontrar el tumor, descargar un láser que quema las células, matándolo, pero dejando el resto del tejido intacto. El paciente al que operaron tenía un tumor recurrente, ubicado en una zona donde una cirugía estándar no hubiera podido entrar sin provocar daños al cerebro, por lo que era el candidato perfecto para el nuevo procedimiento.

Para hacer la operación, hicieron un hoyo del diámetro de un lápiz y a través de una resonancia magnética guíaron el láser y pudieron monitorear en tiempo real los efectos del láser. Mataron el tumor y el cerebro quedó sin daños.

Este procedimiento se hace con una máquina llamada Monteris AutoLITT, que ya fue aprobada para ser usada en procedimientos médicos. Por ahora, sólo 3 hospitales en Estados Unidos la tienen, pero si la prueba del mes pasado es una indicación, pronto debería llegar a más lugares.